domingo, 9 de febrero de 2014

Mil puertas a una misma caja.

Yacía su cuerpo sobre la arena, soplaba el viento contra su piel tostada a la vez por el calor que conlleva el salirse del edén, no es mas cierto que la chica, llorando se quedó dormida, es el llanto que a gota y lagrima formo a la chica,
No recuerda que es verdad, si siquiera que es lo que necesita, tan solo sabe caminar y no hay opción a pensar en la ruta escogida, no quiere afrontar que es capaz de soportar la victoria, la derrota es la salida, un camino mas sencillo, una ruta de salida.


Mas veloz que una gacela es el paso al que acelera, sin  saber lo que conlleva el final que cree que anhela, corría la chica hacia el frente, no hay salida, cuando al pestañear mil puertas descubría, la chica que no sabia pensar, cual puerta abriría, extendió la mano pues, a la mas cercana que veía, ¿Sería esta la correcta?o¿que puerta escogería? lo que la chica no sabia es que esa puerta la marcaría.